En el Mar de la Incertidumbre · parte 4 de 4
En el Mar de la Incertidumbre. En Medicina. Parte IV. Estudios fraudulentos. Revistas predatorias. Paper mills.
4 de junio de 2025·Revisión octubre 2026·22 min de lectura·Lo cierto y lo incierto

Fraud by Nick Youngson.
Estudios fraudulentos, Retractaciones.
Estos temas aparecen en otros posteos míos sobre la medicina incierta, aquí va una cierta actualización y ampliación de los mismos. Incertidumbre agregada a otras causas.
Estudios fraudulentos.
Definición: “La mala conducta en la investigación significa: fabricación, falsificación o plagio. Al proponer, realizar o revisar una investigación, o al informar los resultados de la investigación."
Fabricación: consiste en inventar datos o resultados, registrarlos o informarlos.
Falsificación: es manipular materiales, equipos o procesos de investigación, o cambiar u omitir datos o resultados, de manera que lo investigado no se represente con precisión en el registro de la investigación.
Plagio: es la apropiación de las ideas, procesos, resultados o palabras de otra persona sin dar el crédito apropiado”. (George SL, Buyse M., 2015) (1)
La frecuencia con la cual algunos científicos fabrican o falsifican datos es materia de controversia. Se han realizado algunas encuestas, preguntando a investigadores acerca del tema. Las respuestas son variables, pero sugieren que el fenómeno existe.
Es un número difícil de determinar, el de estudios fraudulentos, en los que se han falsificado los datos, o los resultados, o se han construido de la nada.
Un reporte de auditoria en el Reino Unido revela que serían un 0.40% de los evaluados. En los primeros 10 años de estudio de la Oficina de Integridad en la Investigación, (Office of Research Integrity), se detectaron 136 casos, 36 de ellos en ensayos clínicos. (George SL, Buyse M., 2015) (1) El investigador de la Universidad de Edimburgo, Daniele Fanelli, en 2009, publicó en PLOS ONE, una revisión sistemática y metaanálisis de numerosas encuestas, realizadas a investigadores, tomadas de la literatura, donde se les preguntaba sobre la fabricación y falsificación de datos. En el resumen dice:
“… un promedio de 1,97% de científicos encuestados admitieron haber fabricado, falsificado o modificado datos o resultados al menos una vez” … y el 33,7% admitió otras formas cuestionables de investigación…” “… en encuestas sobre la integridad de otros colegas, el 14 % admitieron saber sobre falsificaciones, y el 72% saber sobre otras prácticas inapropiadas…” Estas conductas fueron reportadas con mayor frecuencia, en estudios médicos y farmacológicos. (Fanelli D., 2009) (2)
En el final Fanelli concluye: “However, it is likely that, if on average 2% of Scientists admit to have falsified research at least once, and up to 34% admit other questionable research practices, the actual frequencies of misconduct could be higher than this”.
… “Finalmente es probable que, si un promedio del 2%, de científicos, admiten haber falsificado sus investigaciones, y el 34% admite otras prácticas inapropiadas, las frecuencias reales de inconductas, pueden ser mayores”.
Generalmente en medio de un escándalo, algunos casos de fraude salen a la luz. Y es probable que sigan apareciendo, como ejemplos, vayan estos:
Bharat Aggarwal (EE. UU.). Distinguished Professor of Cancer Research, en el University of Texas, MD Anderson Cancer Center. Renunció a su cargo, cuando se descubrió que 65 trabajos publicados por él, en el área del tratamiento del cáncer, eran fraudulentos.
Piero Anversa, (EE. UU., Italia), y Anna Rosa Leri. (EE. UU., Italia), colaboradores e investigadores en la Universidad de Harvard. Fueron hallados culpables de manipular y falsificar datos, en su investigación sobre células madre cardíacas. En octubre de 2018, después de intentar replicar los estudios de Anversa, la Universidad de Harvard solicitó la retractación de 31 de sus publicaciones.
Yoshitaka Fuji. Este anestesiólogo japonés ostenta un récord de retracciones. Se descubrió que fabricó los datos de 183 artículos científicos, sobre medicamentos para prevenir náuseas y vómitos postoperatorios. Inventó miles de pacientes virtuales en su computadora.
Eric Poehlman. Científico estadounidense que investigaba la menopausia y el envejecimiento. Obtuvo millones de dólares en subvenciones federales utilizando datos completamente inventados. Se convirtió en uno de los primeros científicos en ser condenado a prisión en EE. UU. por fraude científico.
Andrew Wakefield (1998). Publicó un estudio fraudulento en la revista The Lancet vinculando la vacuna triple viral (MMR) con el autismo. Se supone que Wakefield alteró las historias clínicas de los únicos 12 niños del estudio para forzar una correlación inexistente. El estudio fue retractado y se le retiró su licencia médica. Dio impulso al movimiento antivacunas moderno. Wakefield sigue defendiendo su inocencia. En este caso hay aspectos extraños, como es el hecho de que Lancet acepta el trabajo, revisado por pares, puesto luego en dudas, y lo retractara muchos años despues.
Joachim Boldt. Anestesiólogo alemán, con 186 retractaciones lidera la lista de Retraction Watch. Especialista en Terapia Intensiva estudiaba un sustituto de la sangre que se utilizaba en Europa. Defendía el uso del Hydroxyethyl starch (HES), como reemplazo de volumen, con supuestos y varios ensayos randomizados, falsos. Se demostró más tarde, que este sustituto era causa de daño renal y aumento de mortalidad.
Falsificación de Datos. Un problema creciente es la falsificación de datos. En especial la manipulación de imágenes (Western Blots / Fotomicrografías). Con el auge de herramientas digitales, es frecuente la detección de software que duplica, voltea o "limpia" imágenes de proteínas o células para simular que un experimento fue exitoso. Se ha observado en investigaciones sobre el Alzhéimer y el cáncer con mayor frecuencia.
Retractaciones.
Retractación, es la noticia, en una revista científica, que informa que un artículo, previamente publicado en esa revista, debe considerarse inválido como fuente de conocimiento.
A veces, problemas graves se detectan en una publicación y salen a la luz solo después de cierto tiempo. Lectores pueden observar inconsistencias, o surge nueva información en estudios posteriores.
En tales casos, las revistas pueden emitir una retractación, retirando formalmente el artículo del registro académico. Las retractaciones son un último recurso para proteger a la comunidad. Pueden causar daños duraderos a reputaciones, carreras y credibilidad institucional.
La retractación puede ser iniciada por los editores de la revista, por los autores del trabajo, o por la institución a la que los autores pertenecen.
La retractación indica que ese artículo no debió ser publicado, y que los datos y conclusiones no deben ser tomados en cuenta. Pueden deberse a errores honestos. Pero la razón más común es la conducta inapropiada.
Otra causa cada vez más reconocida de retractación es el fraude en la revisión por pares. Esto puede suele darse cuando los autores sugieren revisores, y dan direcciones de correo electrónico falsas que controlan.
O las revisiones son escritas por personas con conflictos de interés no revelados, o relaciones inapropiadas con los autores. U otras diversas e ingeniosas.
Si las revistas descubren tal manipulación, cosa poco común, retractan los artículos afectados.

Fang F.C. et al., sobre el tema de las retractaciones, dicen en su resumen:
“una revisión detallada de 2047 artículos indexados en PubMed como retractados, revela que solo en el 21 % de los mismos, la retractación fue atribuible a errores honestos.
En contraste, el 67,4 % fueron atribuibles a mala conducta, fraude o sospecha de fraude (43 %), publicación duplicada (14,4 %) y plagio (9,8 %).
El porcentaje de artículos retractados por fraude ha aumentado aproximadamente 10 veces desde 1975.” (Fang FC, Steen RG, Casadevall A. 2012) (3)
El efecto más pernicioso de las retractaciones es su permanencia en la literatura. Otros investigadores citarán esos artículos defectuosos, sus inexactitudes se propagan a través de revisiones, metaanálisis y guías.
Mucho tiempo después de la retractación, no todas las bases de datos registran el cambio y hallazgos poco fiables siguen influyendo en el tema.
En los últimos años, plataformas como Retraction Watch han documentado un aumento considerable en los retiros a nivel global.
Retraction Watch es un blog y base de datos dedicado a encontrar y reportar retractaciones de trabajos científicos, para promover la transparencia e integridad de las publicaciones académicas. Fundada en agosto del 2010 por Ivan Oransky y Adam Marcus, opera bajo el auspicio del Center for Scientific Integrity (CSI)
En octubre del 2019 su base de datos registraba 20.000 retractaciones, en la actualidad 67.000.

Fábricas de Fraudes.


Tomado de Frontiers in Medicine (Mainous III AG (2025) (4)
Un problema preocupante en ciencia, y más aún en la medicina es la presencia creciente de papers de investigación fraudulentos, producidos por compañías a las que se ha dado en llamar paper mills, fábricas de papers.
Ofrecen autoría de trabajos científicos a investigadores, académicos y estudiantes, que necesitan publicar en revistas. Generalmente para mantener o mejorar sus posiciones académicas, en la cultura del publish or perish vigente.
Muchos científicos o docentes, tal vez caigan en estas hipotéticas reflexiones, de un posible académico desdichado:
…Mi promoción a profesor adjunto está en peligro, mis competidores acechan, siento su respiración en mis espaldas. Miro mi currículo y veo que tengo publicados varios trabajos, pero no son muchos. Tendría que agregar otros…. Mi amigo Juan me dio una dirección de correo, me pueden ayudar… no creo que alguien se entere… peor será quedarme sin trabajo… a él le fue bien, es titular ahora…
Juan, probablemente, le indicó como acceder a un Paper Mill.
Paper Mills.
Un Paper Mill, fábrica de estudios, de “papers”, es una empresa que fabrica y publica estudios falsos que simulan ser verdaderos.
Son sofisticadas operaciones que venden la autoría en trabajos de investigación supuestamente reales. Organizan la redacción, o construcción a demanda, de un manuscrito académico fraudulento. Cualquier persona puede comprar la autoría de un estudio que le interese. El precio varía si se figura como autor, o coautor. Suelen estar minuciosamente hechos y pueden pasar la revisión por pares, de las revistas donde se publican finalmente.
Proporcionan servicios adicionales, búsquedas de coautores, bibliografía, envío de manuscritos a diferentes revistas. Si la revista es prestigiosa y acepta el trabajo, el precio que cobran se incrementa. Hacen revisión y control de lo publicado y su indexación en las bases de datos internacionales La mayoría de estos estudios contienen datos falsos, o son plagios de otros verdaderos
Anna Abalkina, investigadora de la Universidad de Berlín, publica un estudio en el 2023, donde relata la existencia y las características de un paper mill ruso. Resumo algunos datos del mismo. (Abalkina, Anna, 2023). (5)
“…International Publisher Lic. Es un paper mill. Un sitio web que anuncia más de 10.000 manuscritos en busca de un autor. Su catálogo abarca desde la metalurgia de aleaciones de aluminio, hasta las peculiaridades biológicas de las codornices. Los posibles compradores exploran títulos y resúmenes, vislumbrando la clasificación esperada en la base de datos Scopus. Los investigadores solo deben seleccionar un título y pagar una tarifa. Luego, seleccionan un puesto de autor, con costos que oscilan entre los 500 y los 3.000 dólares. Su dirección es uno de los modernos rascacielos del Moscow International Business Center, Moscú, Rusia”
En mayo de 2024, The Wall Street Journal, reveló un escándalo de estudios falsos, que afectó a la editorial John Wiley & Sons. Como resultado, se retiraron más de 11.300 artículos, y se cerraron 19 revistas. Los artículos problemáticos estaban relacionados con Hindawi, una editorial egipcia, de unas 250 revistas científicas. Wiley había comprado Hindawi en el 2021. Estos trabajos falsos provenían de paper mills
Un estudio reciente, dado a conocer por The New York Times: Fraudulent Scientific Papers Are Rapidly Increasing, Study Finds” que fue publicado el 4 de agosto de 2025, confirma con datos estadísticos que la proliferación de artículos fraudulentos en revistas académicas está creciendo a un ritmo vertiginoso.
Se refiere a una publicación de Reese A. K. Richardson, Spencer S. Hong. et al., en PNAS. Según el análisis, el número de publicaciones sospechosas de proceder de “fábricas de papers”, se duplica cada año y medio.
Los artículos fabricados suelen estar plagados de imágenes manipuladas, plagio disfrazado y, cada vez más, textos generados o modificados con inteligencia artificial.
El estudio analizó más de un millón de artículos para trazar un panorama del fenómeno, utilizando técnicas de teoría de redes y bases de datos de retracciones, identificaron al menos 30.000 publicaciones sospechosas.
Los investigadores estiman que lo descubierto hasta ahora representa apenas una fracción del problema. (Reese A. K. Richardson ID, Spencer S. et al.,2025) (7)
Robert McKee, en una publicación en The Guardian señala, en redundancia con lo ya dicho:
... “El alarmante aumento en la publicación de artículos falsos surgió de China: allí, si los médicos o científicos jóvenes quieren un ascenso, se les exige haber publicado artículos científicos. Por esa razón, ciertas organizaciones paralelas —conocidas como “fábricas de manuscritos”, o paper mills— comenzaron a suministrar artículos falsos listos para publicar en revistas.
Desde entonces, esta práctica se ha extendido a India, Irán, Rusia, estados de la antigua Unión Soviética y Europa del este. Las fábricas de manuscritos envían estudios falsos a cada vez más revistas, ya que un número creciente de científicos jóvenes tratan de impulsar sus carreras adjudicándose una experiencia en investigación que no tienen. En algunos casos, estas empresas han sobornado a editores para que acepten los artículos. Se las han ingeniado para poner a sus propios agentes como editores invitados, quienes permiten que se publiquen trabajos falsos.
“Los editores no están cumpliendo bien con su papel, y los revisores no están haciendo su trabajo, algunos de ellos perciben grandes sumas de dinero”, afirma la Profesora Alison Avenell, de la Universidad de Aberdeen. “Es muy preocupante”.
(The situation has become appalling’: fake scientific papers push research credibility to crisis point) Robin McKee, The Guardian, 3 de febrero de 2024 (7)

Sospechas de larga data.
La primera evidencia de la venta de autoría, fue reportada, aparentemente, en Science en 2013. (Hvistendahl M., 2013) (8)
En el 2018, Jana Christopher publica en FEBS Letter, otra de las primeras observaciones acerca de estudios que parecían mostrar datos poco convincentes, aparentemente fabricados. (Christopher J ,2018) (9)
Diferentes estimaciones consideran que el 2 al 20% de trabajos publicados son fraudes. El problema es más destacado en temas de biomedicina. (Else H, Van Noorden R., 2021) (10)
Alrededor de 400.000 publicaciones entre el 2000 y el 2022 parecen mostrar características de ser producidas en paper mills. (Van Noorden R., 2023) (11)
Estos trabajos pseudocientíficos, ingresan en la vasta masa de las investigaciones. Superan la escasa capacidad existente de detectarlos. Mas de 100.000 artículos médicos ciertos o inciertos, se publican por semana, más de 6 millones por año.
Analizando estudios originados en paper mills y retractados, se observa que tienden a citarse entre ellos. (Candal-Pedreira C, Ross JS, et al. 2022) (12)
De la vasta masa de estos fraudes, solo alrededor de 50.000, habrían sido retractados, según el sitio Retraction Watch. (Joelving F., 2024) (13) Investigaciones recientes han revelado que los paper mills, como ya dijimos, sobornan a editores de revistas legítimas, para garantizar la publicación de artículos fraudulentos, lo que complica aún más la detección. (Abalkina A, Aquarius R., et al. 2025) (14)
Ahora: Revistas Predatorias “Predatory Journals”

Tomado de un artículo de June 3, 2026 Simon Linacre, The Source.
Revistas predatorias.
John Bohannon, es un periodista científico, publicó en Science su experiencia con algunas revistas de acceso abierto, que se han dado en calificar “predatorias”. Creó un supuesto estudio, donde describía un posible agente anticancerígeno, falso y con errores evidentes. Envió el articulo a 304 revistas de acceso abierto, más de la mitad lo aceptaron.
El estudio, dice Bohannon. tenía graves y obvios errores, que deberían haber motivado su inmediato rechazo, por los editores o por los pares revisores. Pero el 60% de estas revistas lo aceptaron. (Bohannon, J., 2013) (15)
Dice Bohannon: “…From humble and idealistic beginnings, a decade ago, open access scientific journals have mushroomed into a global industry, driven by author publication fees rather than traditional subscriptions. Most of the players are murky. The identity and location of the journals’ editors, as well as the financial workings of their publishers, are often purposefully obscured.”
“…De sus humildes e idealistas comienzos, hace una década, las revistas científicas de acceso abierto, han crecido hasta transformarse en una industria global, sostenida con lo que pagan los autores de lo publicado, en lugar de las tradicionales suscripciones. La mayoría son turbias. La identidad y la residencia de sus editores, y las finanzas de quienes las publican, son oscuras”.
Una “revista predatoria o depredadora”, es una publicación académica con un modelo de negocios, que implica cobrar a los autores cargos por procesamiento de artículos.
Se les atribuye no comprobar la calidad y la legitimidad de los textos. Son de acceso abierto. Es decir, cobran por publicar. Ofrecen información falsa sobre sus objetivos, no son transparentes. Desconocen el sistema de revisión por pares, o lo falsifican.
Sus consejos editoriales suelen ser personajes desconocidos, o inventados. Pueden calcular su factor de impacto en forma inadecuada, para prestigiarse. Se las denomina predatorias, porque algunos científicos, podrían ser engañados, (ser presas), acerca de su seriedad, publicando de buena fe.
Otros, conociendo la calidad dudosa, publicarán igualmente.
Jeffrey Bealls, de la Universidad de Colorado, fue el primero en señalar la existencia de estos sitios y acuñó el término “predatorias”.
Fue criticado y discutido. Aunque su labor fue ampliamente respaldada por científicos que buscaban evitar estafas, Beall también recibió críticas por incluir en ocasiones a editoriales legítimas de países en desarrollo bajo sospecha de malas prácticas de forma generalizada.
En 2017, la Universidad de Colorado eliminó el sitio oficial. Más tarde, el propio Beall confirmó que la decisión se debió al constante acoso y a las presiones legales de las editoriales involucradas que ponían en riesgo su empleo y la estabilidad de la propia universidad. Los paper mills y los predatory journals, son fenómenos que han emergido en el ámbito de la publicación científica. Representan una amenaza significativa para la integridad de la investigación médica, contribuyendo a la incertidumbre en la evidencia científica.
Ambos fenómenos, introducen datos no fiables en la literatura, lo que puede llevar a decisiones clínicas basadas en información errónea en la práctica médica.
Existen muchas revistas serias con un sistema de pago por publicación, (gold open access). Su existencia favorece la difusión del conocimiento. Pese a ello se crea un conflicto de intereses, ya que podrían aceptar artículos para maximizar ingresos, sin importar la calidad de los mismos.
Los predatory journals, suelen aprovecharse de investigadores de países de ingresos bajos o medios, donde el acceso a revistas de prestigio es limitado y la presión para publicar es alta.
La cultura académica de "publish or perish", empuja a los científicos, especialmente en países en desarrollo o noveles, a recurrir a estas prácticas para cumplir con requisitos de promoción o financiamiento.
Un artículo de 2015, publicado en BMC Medicine, por Cenyu Shen y Bo-Christer Björk, reporta un aumento significativo, en el número de artículos publicados en revistas depredadoras.
Estiman que, en 2014, se publicaron alrededor de 420,000 artículos, en unas 8,000 revistas depredadoras, frente a aproximadamente 53,000 en 2010. (Shen C, Björk BC.,2015) (16)
Tras el cierre de la lista de Beall en 2017, hay varias alternativas para identificar revistas predatorias y evaluar la calidad de las publicaciones académicas entre ellas: Cabell's Predatory Reports, Stop Predatory Journals y Retraction Watch.
Conclusiones (repetidas).
Navegamos el Mar de la Incertidumbre, en toda la ciencia y en nuestro principal interés la Medicina.
Entonces, ¿qué nos queda a los médicos...?
Como ya dijimos, como médico debo vivir desconfiando, quiero hacer buena medicina, pero debo sopesar largamente la información nueva, al “pro” buscar el “contra”
¿Debemos desconfiar de todo y de todos...? Si consideramos lo que hemos expuesto parecería que sí.
Creo que debemos especialmente desconfiar de una palabra hoy sagrada: "evidencia". Repito, de la proclamada EVIDENCIA.
La palabra evidencia viene del latín evidentia, que significa claridad o visibilidad. Según el diccionario: Certeza clara y manifiesta de la que no se puede dudar.
Pronunciada, o mejor dicho pontificada por los "expertos". Palabra especialmente maltratada en Congresos Médicos, en conferencias a menudo con un sponsor de la industria.
Recordemos, muchos ensayos clínicos fueron "evidencia":
Diana Herrera Pérez, Alison Haslam, Tyler Crain y et al. publican un trabajo que resumen así: “tras un análisis de 3000 ensayos clínicos randomizados, publicados en 3 revistas médicas de prestigio (JAMA, New England Journal of Medicine y Lancet) identificamos 396 reversiones.
Como se observa, las áreas con mayor cantidad de prácticas revertidas fueron:
- Enfermedades cardiovasculares (20%): Principalmente medicamentos e intervenciones que resultaron innecesarias.
- Medicamentos en general (33%): Fármacos aprobados de forma acelerada que luego no demostraron utilidad real frente al estándar existente, o tóxicos y peligrosos.
- Procedimientos y cirugías (20%): Operaciones basadas en la intuición anatómica pero ineficaces al compararse con placebos.
Medicina cardiovascular fue la categoría médica más frecuente (20 %) y los cambios en la medicación fue la intervención más común (33 %). (Herrera-Pérez D, Haslam A, Crain T., et al., 2019) (17)
No puedo olvidar una "evidencia" que causó mucho daño. Yo era jefe de una Terapia Intensiva. Apareció el drotrecogin alfa activado, el Xigris.
Estábamos obligados a usarlo por la evidencia, en un país, Argentina, plagado de dificultades económicas, sin recursos para afrontar su alto costo. Esto duró 10 años, hasta que el estudio Prowess-Shock demostró su inutilidad y fue retirado del mercado.
En otros aspectos nos abruma, como expresa John Ioannidis, la extraordinaria proliferación de revisiones sistemáticas y metaanálisis, a las que califica como “frecuentemente redundantes, engañosas y conflictivas”.
Sostiene, entre otras observaciones: “muchos clínicos, investigadores y editores que leen estos estudios no son competentes para diferenciar entre revisiones sistemáticas de alta y baja calidad. Algunos sesgos pueden escapársele a la atención de aún avezados expertos en metodología.” (Ioannidis, J.P.A.,2016) (18)
Confieso no ser especialmente competente ni experto en metodología y, sin duda, muchos sesgos se me escapan.
Como dice Jonah Lehrer, refiriéndose al efecto declinación, pero lo traigo como valido de todo lo incierto:
“… y este es el motivo por el cual el efecto declinación, (agrego, y todo lo otro expresado en estos posteos), es tan preocupante.
No porque revele la falibilidad de la ciencia humana, en la cual los datos son retocados, y nuestras creencias determinan lo que percibimos. Tampoco porque nuestras más exitosas teorías sean modas pasajeras, que pronto serán rechazadas. El efecto declinación es preocupante, porque nos recuerda lo difícil que es probar algo. Aunque tengamos una idea que es verdadera, probarla puede ser muy difícil. Y una idea que ha sido probada en un experimento, puede ser falsa”
Además, y pese a todo, debemos creer, debemos seguir practicando la medicina, y como dice uno de los difíciles “Consejos de Esculapio, Dios de la Medicina a su hijo”:
“Aunque la Medicina es ciencia oscura, que, gracias a los esfuerzos de sus fieles, se va iluminando poco a poco, no te será permitido dudar nunca, so pena de perder tu crédito. Si no afirmas que conoces la naturaleza de la enfermedad, que posees, para curarla, un remedio que no falla, el vulgo irá a charlatanes que venden la mentira que necesita”
Y estamos rodeados de charlatanes.
Los consejos terminan con este párrafo, aplicable a los médicos interesados en la verdad, en lo que es cierto.
“Piénsalo bien mientras estás a tiempo. Pero si, indiferente a la fortuna, a los placeres, a la ingratitud; si, sabiendo que te verás muchas veces solo entre fieras humanas, tienes el alma lo bastante estoica para satisfacerse con el deber cumplido. Si te juzgas suficientemente pagado con la dicha de una madre que acaba de dar a luz, con una cara que sonríe porque el dolor se ha aliviado, con la paz de un moribundo a quien acompañas hasta el final. Si ansías conocer al hombre y penetrar en la trágica grandeza de su destino, entonces, hazte médico, hijo mío”.
(Los consejos de Esculapio.) (20)

Asklepios, (Esculapio) Dios de la Medicina.
Referencias20 citas
1. George SL, Buyse M. Data fraud in clinical trials. Clin Investig. (Lond). 2015;5(2):161- 173. doi: 10.4155/cli.14.116. PMID: 25729561; PMCID: PMC4340084.
2. Fanelli D (2009) How Many Scientists Fabricate and Falsify Research? A Systematic Review and Meta-Analysis of Survey Data. PLoS ONE 4(5): e5738.doi: 10.1371/journal.pone.000573
3. Fang FC, Steen RG, Casadevall A. Misconduct accounts for the majority of retracted scientific publications [published correction appears in Proc Natl Acad Sci U S A. 2013 Jan 15;110(3):1137]. Proc Natl Acad Sci U S A. 2012; 109(42):17028–17033.
4. Mainous III AG (2025) Papermills as another challenge to research integrity and trust in science. Front. Med. 12:1557024. doi: 10.3389/fmed.2025.1557024
5. Abalkina, Anna. (2023). Publication and collaboration anomalies in academic papers originating from a paper mill: Evidence from a Russia‐based paper mill. Learned Publishing. 36. 10.1002/leap.1574
6. Richardson RAK, Hong SS, Byrne JA, Stoeger T, Amaral LAN. The entities enabling scientific fraud at scale are large, resilient, and growing rapidly. Proc Natl Acad Sci U S A. 2025 Aug 12;122(32):e2420092122. doi: 10.1073/pnas.2420092122. Epub 2025 Aug 4. PMID: 40758886; PMCID: PMC12358853.
7. Robin McKee (The situation has become appalling’: fake scientific papers push research credibility to crisis point) The Guardian, 3 de febrero de 2024
8. Hvistendahl M. China's publication bazaar. Science. 2013 Nov 29;342(6162):1035-9. doi: 10.1126/science.342.6162.1035. Erratum in: Science. 2013 Jan 10;343(6167):137. PMID: 24288313.
9. Christopher J (2018) Systematic fabrication of scientific images revealed. FEBS Lett 592, 3027–3029
10. Else H, Van Noorden R. The fight against fake-paper factories that churn out sham science. Nature. 2021 Mar;591(7851):516-519. doi: 10.1038/d41586-021-00733-5. PMID: 33758408.
11. Van Noorden R. How big is science's fake-paper problem? Nature. 2023 Nov;623(7987):466-467. doi: 10.1038/d41586-023-03464-x.
12. Candal-Pedreira C, Ross JS, Ruano-Ravina A, Egilman DS, Fernández E, Pérez-Ríos M. Retracted papers originating from paper mills: cross sectional study. BMJ. 2022 Nov 28;379: e071517. doi: 10.1136/bmj-2022-071517.
13. Joelving F; Retraction Watch. Paper trail. Science. 2024 Jan 19;383(6680):252-255. doi: 10.1126/science. ado0309. Epub 2024 Jan 18. PMID: 38236982.
14. Abalkina A, Aquarius R, Bik E, Bimler D, Bishop D, Byrne J, Cabanac G, Day A, Labbé C, Wise N. 'Stamp out paper mills' - science sleuths on how to fight fake research. Nature. 2025 Jan;637(8048):1047-1050. doi: 10.1038/d41586-025-00212-1. PMID: 39870791.
15. Bohannon, John (2013). "Who's Afraid of Peer Review?". Science. 342 (6154): 60–65.
16. Shen C, Björk BC. 'Predatory' open access: a longitudinal study of article volumes and market characteristics. BMC Med. 2015 Oct 1; 13:230. doi: 10.1186/s12916-015-0469-2. PMID: 26423063; PMCID: PMC4589914.
17. Herrera-Perez D, Haslam A, Crain T, Gill J, Livingston C, Kaestner V, Hayes M, Morgan D, Cifu AS, Prasad V. A comprehensive review of randomized clinical trials in three medical journals reveals 396 medical reversals. Elife. 2019 Jun 11;8:e45183. doi: 10.7554/eLife.45183. PMID: 31182188; PMCID: PMC6559784
18. Ioannidis, J.P.A. (2016), The Mass Production of Redundant, Misleading, and Conflicted Systematic Reviews and Meta-analyses. The Milbank Quarterly, 94: 485-514. https://doi.org/10.1111/1468-0009.12210.
19. Lehrer, J. The truth wears off: is there something wrong with the scientific method? The New Yorker [online], (2010)
20. Los consejos de Esculapio, Creación: Anónimo alemán. En Cechini, Augusto. Ética en Medicina, Barcelona 1973, Tomado de la página de la Universidad de Navarra. Accedida 28/9/2026
Todas las partes de “En el Mar de la Incertidumbre”
- En el “Mar de la Incertidumbre”. En medicina. Primera parte. La trama de la desinformación médica.
- En el “Mar de la Incertidumbre”. En Medicina. Parte II. La crisis de reproducibilidad. El efecto declinación.
- En el Mar de la Incertidumbre. En Medicina. Parte III. Las revistas prestigiosas. La industria farmacéutica.
- En el Mar de la Incertidumbre. En Medicina. Parte IV. Estudios fraudulentos. Revistas predatorias. Paper mills. (está leyendo esta)